Estabamos los dos mirando el mar cuando la tarde moria como moria lo nuestro juro que no lo sabia. Mire para mi derecha y vi que desaparecías, grite con todas mis fuerzas pero vos no me oías.. Me quede sentada en la arena e intente que algo valiera la pena, no puedo conseguir cambiar ni corregir lo que me corre en las venas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario